1. Introduce el uso real
Escribe el volumen actualmente ocupado por objetos y datos asociados.
2. Indica la capacidad de referencia
Usa la cuota, capacidad contratada o límite interno contra el que quieres medir el uso.
3. Mantén las mismas unidades
Ambos valores deben representar la misma unidad de almacenamiento; aquí se expresan en TB.
4. Revisa el porcentaje
El resultado indica qué parte de la capacidad está ocupada.
5. Comprueba el margen
Consulta el espacio libre o el exceso para decidir si debes ajustar la capacidad o la política de retención.