1. Cuenta los pagos expuestos
Incluye los eventos de mantenimiento que están sujetos al mismo escenario de riesgo.
2. Estima la probabilidad
Utiliza la frecuencia histórica de retrasos o una hipótesis de riesgo documentada.
3. Añade el recargo
Introduce el coste adicional medio aplicable al escenario, verificando la tarifa vigente cuando corresponda.
4. Incluye gestión correctora
Añade trabajo interno, servicios profesionales u otros costes necesarios para resolver una incidencia.
5. Añade otros impactos
Incluye solo costes monetarios que puedas justificar y comparar.
6. Interpreta el valor esperado
Compara la exposición resultante con medidas de prevención y realiza escenarios alternativos si existe mucha incertidumbre.