1. Elige un periodo. Trabaja con un año u otro intervalo y mantén todos los datos en ese mismo periodo.
2. Suma los costes fijos. Incluye gastos que no dependen directamente del número de camadas.
3. Estima el coste variable. Introduce el coste medio que surge con cada camada.
4. Indica volumen esperado. Añade camadas previstas y número total de crías que realmente esperas vender o colocar con ingreso.
5. Revisa el umbral. El precio calculado cubre costes, pero no incluye un beneficio adicional salvo que ya esté dentro de los costes.