1. Define el recurso limitante. Usa plazas, recintos o unidades que realmente condicionen el número de ciclos.
2. Introduce las unidades disponibles. Cuenta solo las que pueden utilizarse de forma efectiva.
3. Añade la ocupación por ciclo. Incluye días de uso, recuperación operativa, limpieza o preparación si bloquean la plaza.
4. Establece una reserva. Deja margen para imprevistos y periodos sin disponibilidad.
5. Interpreta el total anual. Compáralo con personal, demanda y requisitos de bienestar antes de planificar actividad.