1. Usa un único periodo. Toma ingresos y pedidos de la misma semana, mes, trimestre o intervalo que quieras analizar.
2. Introduce los ingresos. Escribe el importe total generado por esos pedidos siguiendo un criterio contable constante.
3. Añade el número de pedidos. Cuenta pedidos completados, no unidades vendidas.
4. Revisa el resultado. La cifra principal muestra cuánto ingreso genera, de media, cada pedido.
5. Compara con criterio. Al comparar periodos, mantén igual el tratamiento de impuestos, portes, descuentos y devoluciones.