1. Elige un periodo o cohorte. Asegúrate de que ventas y reembolsos sean comparables.
2. Introduce las ventas brutas. Usa el importe antes de restar los reembolsos incluidos.
3. Añade el importe reembolsado. Incluye reembolsos completos y parciales que quieras analizar.
4. Revisa el porcentaje. La tasa muestra qué parte de las ventas brutas se devolvió al cliente.
5. Comprueba las ventas netas. Esta cifra resta únicamente los reembolsos introducidos, no otros costes del negocio.