1. Estima la demanda media diaria. Usa ventas o consumo de un periodo representativo.
2. Introduce el plazo de entrega. Cuenta desde que realizas el pedido hasta que el stock vuelve a estar disponible.
3. Añade stock de seguridad. Incluye una reserva para variaciones de demanda o retrasos.
4. Revisa el punto de reposición. Cuando el inventario disponible alcance aproximadamente ese nivel, corresponde iniciar la reposición según el modelo.
5. Actualiza los supuestos. Recalcula si cambian demanda, proveedor o fiabilidad del transporte.