1. Cuenta las tareas cerradas
Introduce las tareas preventivas finalizadas durante el periodo medido.
2. Registra el tiempo efectivo
Añade los minutos de trabajo asociados a esas tareas según el alcance que utilice tu equipo.
3. Evita mezclar trabajo incomparable
Separa rutas o familias con duraciones muy distintas si quieres usar el indicador para comparar productividad.
4. Consulta tareas por hora
El resultado principal normaliza el ritmo observado a una hora de trabajo efectivo.
5. Revisa el tiempo por tarea
El ciclo medio ayuda a detectar si un cambio en el throughput se explica por la duración de las intervenciones.