1. Indica el tiempo programado. Introduce las horas disponibles para el periodo que quieres analizar.
2. Añade las paradas previstas. Incluye el tiempo que normalmente se perdería por mantenimiento o incidencias.
3. Registra las paradas evitadas. Estima cuántas horas de esas paradas puede recuperar el mantenimiento predictivo.
4. Introduce el ritmo ideal. Usa la capacidad nominal del equipo en unidades por hora.
5. Ajusta la calidad. Indica el porcentaje esperado de unidades conformes y revisa el rendimiento resultante.