1. Indica el precio unitario
Introduce el precio medio realmente cobrado por cada unidad.
2. Añade el coste variable
Incluye el coste que aumenta con cada unidad, como compra, fabricación o preparación.
3. Especifica el volumen
Usa las unidades vendidas o previstas para el mismo periodo.
4. Incluye los costes fijos
Añade gastos atribuibles al producto que no dependen directamente del número de unidades.
5. Revisa beneficio y margen
Compara el beneficio total con el margen porcentual para valorar la rentabilidad.