1. Indica el volumen revisado
Introduce todas las unidades que pasaron por el punto de inspección durante el periodo que quieres analizar.
2. Registra el tiempo efectivo
Usa los minutos realmente dedicados a inspeccionar, sin mezclar pausas externas si no forman parte del proceso medido.
3. Añade los rechazos
Introduce cuántas unidades no superaron el control; debe ser un valor entre cero y el total inspeccionado.
4. Revisa el ritmo horario
El resultado principal convierte el ritmo observado a unidades por hora. Contrástalo con el takt o la salida de producción para detectar desfases.
5. Comprueba la aceptación
La tasa de aceptación ayuda a distinguir una inspección rápida de una inspección que además está recibiendo producto conforme.