1. Introduce la duración de la jornada
Añade las horas totales que has reservado para trabajar.
2. Cuenta las reuniones
Incluye videollamadas y reuniones presenciales que formen parte de esa jornada.
3. Estima la comunicación
Suma el tiempo previsto de correo, chat, coordinación y seguimiento.
4. Añade pausas e interrupciones
Incluye descansos y otros bloques que no consideres trabajo neto.
5. Revisa el tiempo efectivo
Usa el resultado para dimensionar las tareas que asignarás al día.