1. Especifica la capacidad
Introduce el número de instancias que esperas mantener activas.
2. Compara tarifas equivalentes
Añade el precio bajo demanda y la tarifa reservada para la misma configuración.
3. Indica el uso esperado
Define las horas mensuales que realmente prevés consumir y la duración del compromiso.
4. Añade un pago inicial si existe
Si el acuerdo requiere un desembolso inicial, introdúcelo como importe total; si no, deja cero.
5. Interpreta el ahorro
Un resultado positivo favorece la reserva bajo las hipótesis introducidas; uno negativo indica un coste superior al escenario bajo demanda.