1. Introduce los costes fijos
Indica los costes que no cambian con el número de unidades vendidas durante el periodo, como alquileres, software o salarios fijos.
2. Añade el precio unitario
Usa el precio medio neto que realmente esperas cobrar por unidad, manteniendo el mismo criterio fiscal en todos los importes.
3. Indica el coste variable
Incluye el coste que aumenta con cada unidad, por ejemplo compra de mercancía, embalaje o comisiones directamente variables.
4. Revisa el volumen mínimo
La calculadora muestra las unidades necesarias, el margen de contribución y las ventas equivalentes al punto de equilibrio.