1. Cuenta los espacios activos
Introduce cuántas salas o cabinas pueden operar de forma simultánea.
2. Define la jornada
Indica las horas en las que realmente se pueden programar sesiones.
3. Añade la duración del servicio
Usa los minutos reservados para cada sesión de sauna.
4. Incluye el tiempo de rotación
Suma limpieza, ventilación, preparación o cambio entre clientes.
5. Revisa la capacidad
La herramienta calcula cuántos ciclos completos caben en el día y multiplica por las salas disponibles.