1. Introduce el saldo inicial
Indica el efectivo disponible al comienzo del periodo.
2. Añade los cobros
Incluye solo importes que hayan entrado o se espere que entren en caja durante el periodo.
3. Registra los pagos
Suma nóminas, proveedores, alquileres, impuestos y otras salidas previstas de efectivo.
4. Revisa el flujo neto
Comprueba si los cobros superan o no a los pagos.
5. Comprueba el saldo final
Utiliza el resultado para evaluar si existe colchón suficiente para los próximos compromisos.