1. Introduce los ingresos
Usa los ingresos del servicio para el periodo o proyecto que quieras comparar.
2. Añade los costes directos
Incluye mano de obra, proveedores y otros costes vinculados directamente a entregar el servicio.
3. Asigna gastos generales
Añade la parte de administración, software, alquiler u otros gastos que quieras cargar al análisis.
4. Interpreta el porcentaje
El margen indica qué parte de cada euro de ingreso queda como beneficio después de los costes incluidos.