1. Normaliza el beneficio
Introduce un beneficio anual representativo y elimina, cuando proceda, partidas extraordinarias que no reflejen la actividad recurrente.
2. Elige un múltiplo
Usa un múltiplo coherente con el tipo de negocio, su riesgo y el método de referencia que estés aplicando.
3. Añade activos no operativos
Incluye solo activos que quieras sumar aparte del valor generado por la actividad.
4. Resta la deuda
Introduce la deuda que deba deducirse para aproximar el valor del patrimonio.
5. Compara escenarios
Prueba varios múltiplos para observar la sensibilidad de la valoración a la hipótesis principal.