1. Introduce la capacidad de la batería.
Usa mAh y la capacidad nominal del conjunto que alimenta el dispositivo.
2. Añade el consumo activo.
Introduce la corriente media durante medición, comunicación u otra actividad principal.
3. Añade el consumo en reposo.
Usa la corriente que mantiene el equipo cuando no está en modo activo.
4. Define el ciclo de actividad.
Indica qué porcentaje del tiempo permanece activo el dispositivo.
5. Ajusta la capacidad utilizable.
Reduce el 100 % para reservar margen por envejecimiento, temperatura o límites de descarga.
6. Revisa la autonomía.
El resultado convierte el consumo medio estimado en horas, días y años.