1. Define la base
Cuenta los clientes del periodo anterior que podían razonablemente volver en el periodo que estás midiendo.
2. Cuenta los retornos
Introduce cuántos de esos mismos clientes regresaron. No añadas clientes nuevos.
3. Mantén un periodo coherente
Compara ventanas equivalentes, por ejemplo mes contra mes o trimestre contra trimestre.
4. Revisa la tasa
El porcentaje indica qué parte de la base elegible se ha retenido.
5. Observa las bajas
El desglose muestra cuántos clientes de la base no regresaron durante la ventana elegida.