1. Cuenta los puestos simultáneos. Incluye solo estaciones que puedan atender usuarios al mismo tiempo.
2. Introduce el horario. Usa las horas efectivas durante las que el servicio estará disponible cada día.
3. Mide la duración. Añade aplicación, preparación y cualquier tiempo que bloquee el puesto.
4. Ajusta la utilización. Reduce el máximo teórico para reflejar pausas, demanda irregular y tareas auxiliares.
5. Dimensiona recursos. Compara la capacidad con la afluencia prevista y aumenta puestos o horario si se forman colas superiores a lo aceptable.