1. Define el periodo
Usa un intervalo concreto —por ejemplo, una semana, un mes o un trimestre— y mantén ese mismo periodo para todos los datos.
2. Introduce los ingresos
Añade la facturación atribuible a los pedidos incluidos. Mantén un criterio uniforme sobre impuestos, envío y reembolsos.
3. Indica los pedidos
Escribe el número de pedidos completados en ese mismo periodo; no mezcles sesiones, clientes o artículos con pedidos.
4. Revisa el promedio
El resultado muestra cuántos euros aporta, de media, cada pedido. Compáralo con periodos equivalentes para evitar conclusiones por estacionalidad.