1. Indica el tamaño del equipo. Introduce cuántas personas pueden dedicar tiempo efectivo a las revisiones durante el periodo.
2. Define el tiempo productivo. Señala las horas realmente disponibles por persona y día, excluyendo reuniones, formación y otras tareas si no forman parte de la revisión.
3. Fija el periodo. Introduce el número de días laborables que quieres planificar.
4. Estima la duración media. Usa minutos por revisión basados, si es posible, en datos históricos del mismo tipo de expediente.
5. Ajusta la utilización. Reserva un margen para interrupciones, revisiones complejas y trabajo administrativo mediante el porcentaje de utilización efectiva.
6. Compara con la demanda. Añade el volumen previsto para ver la diferencia entre capacidad y carga de trabajo.