1. Mide la planta. Introduce la longitud y la anchura interiores de un sótano que se va a acondicionar.
2. Añade la altura media. En techos inclinados usa una media solo para una estimación inicial.
3. Descuenta huecos. Suma el área de puertas, ventanas u otros huecos que no recibirán acabado.
4. Revisa las cantidades. El suelo incluye un 8 % de margen y las placas se calculan con un 10 % sobre paredes más techo.
5. Ajusta al formato comercial. Convierte superficies a cajas, rollos o placas reales del producto elegido.