1. Introduce materiales. Usa presupuestos o cantidades valoradas para los productos previstos.
2. Añade mano de obra. Incluye los costes de instalación y oficios necesarios para el alcance definido.
3. Suma permisos y técnicos. Incorpora licencias, inspecciones o servicios profesionales cuando correspondan.
4. Registra otros costes. Añade retirada, transporte, alquileres u otras partidas no incluidas antes.
5. Define la contingencia. Aplica un porcentaje razonado sobre el subtotal y revisa el total resultante.