1. Introduce los ingresos mensuales representativos antes de la interrupción.
2. Indica qué porcentaje de esos ingresos corresponde a costes variables que previsiblemente no continuarían durante el cierre; el resto se utiliza como margen mensual expuesto.
3. Estima los meses necesarios para volver al nivel operativo previsto.
4. Añade gastos extraordinarios del escenario, por ejemplo costes razonables para acelerar la recuperación, si quieres incluirlos en la necesidad financiera.
5. Aplica un margen de seguridad propio para incertidumbre y compara el resultado con el límite y el periodo de indemnización de la póliza.