1. Introduce los costes fijos
Incluye gastos mensuales que no dependen directamente del número de miembros, como alquiler, software o salarios fijos.
2. Define el precio de membresía
Usa el importe mensual que realmente se cobra por cada miembro antes de deducir el coste variable.
3. Estima el coste variable
Añade el coste mensual que aumenta al atender a un miembro adicional, por ejemplo consumibles o uso incremental de instalaciones.
4. Añade los miembros actuales
Este dato no cambia el punto de equilibrio, pero permite calcular cuántas membresías faltan para alcanzarlo.
5. Comprueba capacidad y margen
Contrasta el umbral calculado con la capacidad real de sesiones y con tus objetivos de beneficio.