1. Añade los costes directos
Introduce el gasto de agua, energía, consumibles, limpieza y cualquier otro coste que se produzca por cada sesión.
2. Valora el tiempo del personal
Indica los minutos de trabajo asociados a una sesión y el coste laboral por hora, no el salario neto del empleado.
3. Prorratea el equipo
Escribe el coste mensual atribuible a la bañera, enfriador, mantenimiento u otros equipos y el número previsto de sesiones al mes.
4. Revisa el coste unitario
El resultado principal suma todos los componentes por sesión; el desglose permite ver dónde se concentra el gasto.