1. Introduce las sesiones diarias. Cuenta las interacciones que generan tráfico en la red.
2. Añade la duración media. Usa minutos reales por sesión, no el tiempo total del turno.
3. Define la tasa media. Expresa el consumo en Mbps por sesión según el servicio empleado.
4. Selecciona los días. Introduce el número de días del periodo que quieres estimar.
5. Consulta el total. La calculadora convierte el tráfico acumulado a gigabytes decimales.