1. Indica el ancho de banda disponible. Usa la capacidad efectiva del enlace que puede dedicar el centro de contacto.
2. Introduce el consumo por sesión. Incluye voz, señalización y, si procede, aplicaciones auxiliares que compartan el enlace.
3. Define una reserva. Deja margen para picos, tráfico no previsto y variaciones de protocolo.
4. Revisa la capacidad. El resultado muestra cuántas sesiones completas caben dentro del ancho de banda utilizable.