1. Introduce tu edad
La edad se utiliza para estimar una frecuencia cardiaca máxima teórica.
2. Registra el pulso en reposo
Usa una medición tomada en reposo, idealmente en condiciones similares entre días.
3. Elige la intensidad
Indica el porcentaje de reserva cardiaca que deseas usar como referencia para la sesión.
4. Consulta el objetivo
La calculadora devuelve una frecuencia aproximada en latidos por minuto.
5. Contrasta con cómo te sientes
No uses un único número de pulso como sustituto de señales como mareo, dolor torácico o dificultad respiratoria anormal.