1. Define las salidas relevantes
Cuenta solo las salidas que realmente generan una necesidad de sustitución en el periodo.
2. Cuenta las vacantes cubiertas
Introduce cuántas de esas necesidades de sustitución se han convertido en contrataciones completadas.
3. Mantén la misma cohorte
Evita mezclar salidas de un periodo con contrataciones destinadas a otras vacantes si quieres interpretar la tasa como conversión.
4. Revisa la tasa y la brecha
La conversión muestra la parte cubierta; la brecha indica cuántas sustituciones siguen pendientes.
5. Compara periodos homogéneos
Usa la misma definición y ventana temporal para detectar cambios reales en la capacidad de reposición.