1. Introduce el mismo capital
Usa una inversión inicial común para que la comparación se centre en el coste.
2. Define horizonte y rentabilidad
Selecciona años y una rentabilidad bruta hipotética compartida por ambos ETF.
3. Añade los ratios de gastos
Escribe el porcentaje anual de gastos de cada producto tal como quieras compararlo.
4. Compara valores finales
La diferencia muestra el efecto acumulado aproximado bajo los mismos supuestos, no una predicción de mercado.