1. Fija el periodo
Usa el mismo intervalo para gasto, clientes e ingresos, por ejemplo un mes.
2. Introduce el gasto de captación
Suma solo los costes que quieras atribuir a conseguir clientes nuevos.
3. Cuenta los clientes nuevos
Introduce compradores nuevos, no pedidos, para evitar duplicar a quien compró varias veces.
4. Añade sus ingresos
Incluye los ingresos del mismo grupo si quieres comparar CAC e ingresos.
5. Interpreta el CAC
Contrástalo con el margen y el valor de vida del cliente, no solo con la facturación inicial.