1. Introduce tu edad en años.
2. Elige el porcentaje inferior de la zona que quieres calcular.
3. Define el porcentaje superior; debe ser igual o mayor que el límite inferior.
4. Revisa la frecuencia máxima estimada y los dos límites en latidos por minuto.
5. Interpreta la zona como una referencia aproximada y adapta el uso si tienes indicaciones clínicas específicas.