- Elige un periodo. Usa la misma semana, mes o trimestre para ambos campos.
- Suma las horas totales. Incluye todo el tiempo dedicado al trabajo freelance durante ese periodo.
- Suma las horas facturables. Cuenta solo las horas que pueden cobrarse a clientes según tu criterio de facturación.
- Revisa la tasa. El resultado muestra qué porcentaje de las horas totales fue facturable.
- Analiza el tiempo restante. Las horas no facturables ayudan a identificar el peso de administración, ventas y otras tareas internas.
Estimador de tasa de utilización freelance
Este estimador mide qué parte de tu tiempo de trabajo freelance acaba siendo facturable a clientes. La tasa de utilización relaciona las horas que puedes cobrar con el total de horas trabajadas en el mismo periodo, por lo que ayuda a detectar cuánto tiempo se dedica a ventas, administración, formación, gestión o tareas internas.
Una utilización más alta no siempre es mejor: mantener cierta capacidad no facturable puede ser necesario para conseguir nuevos proyectos y operar el negocio. La utilidad del indicador está en compararlo con tu propia planificación y con periodos anteriores, usando una definición coherente de qué cuenta como hora trabajada y facturable.
Introduce tus datos
Utilización (%) = horas facturables ÷ horas totales trabajadas × 100
Horas no facturables = horas totales − horas facturables
Ambas cifras deben corresponder al mismo periodo y las horas facturables no pueden superar las horas totales.
Qué significa el resultado
El porcentaje indica la proporción del tiempo de trabajo que se convierte en horas facturables.
Para comparar periodos, mantén la misma definición de hora facturable; de lo contrario, el cambio puede deberse al criterio y no al rendimiento.
Datos: 160 horas trabajadas en un mes y 104 horas facturables.
Cálculo: utilización = 104 ÷ 160 × 100 = 65 %. Horas no facturables = 160 − 104 = 56.
Resultado: 65 % de utilización; el 35 % restante, 56 horas, fue tiempo no facturable.
¿Qué cuenta como hora facturable?
Una hora facturable es tiempo que, según tu acuerdo comercial, puedes cargar a un cliente. La definición exacta depende de si trabajas por horas, bolsas de tiempo o proyectos cerrados.
¿Debo incluir vacaciones en las horas totales?
Normalmente no si no fueron horas trabajadas. Lo importante es que el denominador represente el tiempo realmente dedicado a la actividad en el periodo.
¿Puede la utilización superar el 100 %?
No con esta definición. Si las horas facturables superan las totales, revisa el periodo o el criterio con el que registraste las horas.
¿Una tasa baja significa que el negocio va mal?
No necesariamente. Puede reflejar una fase de captación, preparación o inversión interna; conviene analizar también ingresos, tarifa y carga de trabajo.
¿Cómo se relaciona con mi tarifa por hora?
Cuanto menor sea la proporción de tiempo facturable, menos horas tienes para generar los ingresos anuales. Por eso la utilización es un dato útil al calcular una tarifa sostenible.