1. Introduce la energía de la red
Escribe los kWh medidos o estimados en el punto de carga durante la sesión.
2. Añade la eficiencia de carga
Indica qué porcentaje de esa energía consideras que llega a almacenarse en la batería.
3. Usa un consumo representativo
Introduce el consumo del vehículo en kWh por 100 km para el tipo de conducción que quieras analizar.
4. Lee la pérdida equivalente
La herramienta convierte la energía perdida en kilómetros equivalentes de conducción.
5. Compara con la energía útil
Revisa también la energía almacenada y la autonomía que esa energía podría aportar al consumo indicado.