1. Estima la demanda diaria
Introduce las unidades que se consumen o venden de media por día.
2. Mide el plazo de reposición
Añade los días transcurridos desde que haces el pedido hasta que el stock vuelve a estar disponible.
3. Define el stock de seguridad
Introduce las unidades adicionales que reservas para absorber variaciones de demanda o retrasos.
4. Usa el punto de pedido
Cuando el inventario disponible se acerque al resultado, inicia la reposición según tu proceso operativo.