1. Introduce el gasto mensual
Usa un mes representativo y excluye partidas que no quieras considerar en el compromiso.
2. Estima la parte estable
Indica qué porcentaje del gasto esperas mantener de forma suficientemente constante para que sea elegible.
3. Añade el descuento
Introduce el porcentaje de reducción aplicable a la parte comprometida según el escenario que estés evaluando.
4. Compara los resultados
Revisa el coste con compromiso frente al gasto actual y observa el ahorro mensual y anualizado.