1. Suma el coste de cómputo
Introduce el coste de nodos, instancias o capacidad de cómputo atribuible al clúster durante el periodo.
2. Añade almacenamiento, red y otros costes
Incluye volúmenes, snapshots, transferencia, balanceadores, licencias u otros conceptos que quieras asignar al clúster.
3. Define una unidad de trabajo
Usa una métrica de actividad relevante y medible, como solicitudes completadas, jobs o transacciones procesadas.
4. Revisa el coste normalizado
El resultado muestra coste por unidad y escalas por 1.000 y 1 millón para facilitar comparaciones entre cargas de distinto tamaño.