1. Introduce las tareas semanales
Usa el número medio de tareas que planificas en una semana del mes analizado.
2. Ajusta las semanas activas
Representa vacaciones, cierres o meses parciales cambiando este valor cuando sea necesario.
3. Añade la tasa de finalización
Introduce el porcentaje de tareas planificadas que normalmente terminas.
4. Indica los días activos
Se utiliza para calcular una media de tareas completadas por día activo.
5. Revisa tareas completadas y pendientes
El resultado separa el volumen mensual previsto según tu tasa de finalización.