1. Mide el inventario útil
Introduce la cantidad de producto disponible en mililitros. Usa el volumen realmente utilizable si ya conoces la merma habitual.
2. Estima la dosis por servicio
Indica cuántos mililitros se consumen de media en una sesión o servicio.
3. Añade el ritmo diario
Escribe el número medio de servicios que utilizan ese producto cada día.
4. Define la semana de trabajo
Introduce cuántos días a la semana se presta el servicio.
5. Planifica la reposición
Revisa servicios, días y semanas de duración; añade un margen de seguridad si el proveedor tarda en entregar.