1. Indica la concentración de partida
Introduce la concentración de la muestra antes de diluirla.
2. Añade el volumen transferido
Especifica qué volumen de la solución de partida se incorpora a la preparación.
3. Define el volumen final
Introduce el volumen total después de añadir diluyente; debe ser al menos igual al volumen transferido.
4. Comprueba la concentración
El resultado es la concentración esperada si la mezcla es homogénea y no hay pérdidas.
5. Revisa la escala
Si utilizas otra unidad de concentración o volumen, mantén unidades coherentes en ambos lados de la relación.