1. Introduce la rentabilidad nominal
Usa la variación porcentual de la inversión para el periodo analizado.
2. Añade impuestos si procede
Introduce un tipo efectivo simplificado sobre la rentabilidad; usa 0 % para omitir este ajuste.
3. Indica la inflación
Utiliza la tasa de inflación correspondiente al mismo periodo.
4. Revisa la rentabilidad real
La herramienta ajusta primero la rentabilidad por impuestos y después por inflación.
5. Mantén periodos equivalentes
No mezcles, por ejemplo, una rentabilidad mensual con una inflación anual.