1. Cuenta los puestos reales. Incluye solo cabinas o profesionales que puedan trabajar a la vez.
2. Añade las horas semanales. Usa horas de atención disponibles por puesto.
3. Define la duración media. Incluye preparación y cierre si bloquean el puesto.
4. Ajusta la utilización. Introduce la parte de la agenda que razonablemente estará ocupada.
5. Compara con la demanda. Si las reservas superan la capacidad, revisa horarios, mezcla de servicios o recursos.