1. Suma los materiales. Calcula el valor de producto y consumibles usados en una sesión.
2. Mide el tiempo. Introduce los minutos que el profesional dedica o mantiene bloqueados para el tratamiento.
3. Define el coste horario. Usa el coste laboral por hora que quieras imputar.
4. Añade indirectos. Reparte por tratamiento los gastos generales que no estén en materiales ni mano de obra.
5. Revisa el desglose. El total sirve como base para análisis de margen, no como tarifa automática.