1. Introduce el capital disponible
Usa el importe neto que realmente quedaría disponible para invertir o retirar después del ejercicio y de los costes iniciales.
2. Define una rentabilidad esperada
Indica una tasa anual nominal prudente para el saldo que permanezca invertido.
3. Añade el tipo efectivo
Introduce el porcentaje de cada retirada que deseas reservar para impuestos u otras cargas aplicables.
4. Fija el horizonte
Selecciona durante cuántos años quieres mantener las retiradas mensuales.
5. Revisa el flujo
Compara la retirada bruta y neta y prueba escenarios más conservadores de rentabilidad o mayor carga fiscal.