1. Introduce cada factura. Añade el importe correspondiente al mismo periodo de facturación para electricidad, gas, agua e internet.
2. Añade otros suministros. Incluye cuotas recurrentes que quieras considerar, como recogida de residuos u otros servicios del hogar.
3. Mantén el mismo periodo. Si una factura es bimestral, conviértela antes a un valor mensual para que la comparación sea coherente.
4. Revisa el total. Consulta el coste mensual combinado, la proyección anual y el peso de la electricidad dentro del conjunto.