1. Estima la electricidad
Introduce un promedio mensual razonable basado en facturas anteriores o en una previsión propia.
2. Añade gas y agua
Separa estos suministros para que puedas identificar qué categoría impulsa el presupuesto.
3. Incluye internet y otros servicios
Suma comunicaciones, residuos u otros cargos recurrentes que quieras tratar como utilities.
4. Define un margen de seguridad
Añade un porcentaje para meses más caros, variaciones estacionales o pequeños cambios de tarifa.
5. Revisa el presupuesto anual
Además del objetivo mensual, consulta cuánto conviene reservar durante doce meses si mantienes los mismos supuestos.