1. Indica el gasto base. Usa un mes comparable o el promedio de varios meses recientes.
2. Estima el cambio de precio. Introduce un porcentaje positivo si las tarifas suben y negativo si bajan.
3. Estima el cambio de consumo. Refleja cómo esperas que varíe el uso respecto al periodo base.
4. Consulta el escenario. La herramienta muestra el nuevo coste, la diferencia mensual y su anualización.